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Amor enmedio de la guerra

StoryCorps es una asociación estadounidense sin fines de lucro cuya misión es registrar, preservar y compartir las historias de los estadounidenses de todos los orígenes y creencias.

Es un proyecto fundado en 2003 por el productor de radio David Isay, su sede está ubicada en el Fort Greene barrio de Brooklyn , Nueva York.

Hasta la fecha, StoryCorps ha registrado más de 40.000 entrevistas entre más de 80.000 estadounidenses en los 50 estados, Washington, DC, y varios territorios estadounidenses.

Entre lo que la gente americana cuenta se encuentra el relato de varias parejas comunes y corrientes que fueron invitadas a rememorar su historia de amor en una conversación grabada, y de entre las cuales fueron elegidas algunas cuyos flechazos y cortejos son sorprendentes.

A continuación una de esas historias:

Joey Leon Guerrero y Delora Denise Leon Guerrero.

Joey : La primera vez que nos vimos, entré en tu oficina y te pedí que firmaras un papel; creo que era para mi bono de alimentos. Pero no hablamos hasta que nos llamaron a servicio y supe que te unirías a la Compañía B.

Delora: Me enviaste un par de e-mails, pero yo estaba allí para trabajar. Pensaba: Estamos en Irak, no es momento para un romance. Así que pasamos cuatro meses como amigos, viéndonos en el trabajo.

Durante esa etapa de amistad me contaste de tu familia, y me encantó. Yo también estoy muy apegada a mi familia. También me di cuenta de tus cualidades de líder: la forma en que les hablabas a los soldados y a tus supervisores, cómo te comportabas, cómo te vestías, cómo tenías siempre limpia tu arma. Me gustaba lo resuelto que eras y, al hacernos amigos, me gustó cómo te abriste conmigo; eras muy sincero y auténtico.

Joey: Pero tú guardabas la distancia por completo, así que me dije: me voy a concentrar en que seamos amigos por ahora. Porque sabía que, algún día, ibas a cambiar tu manera de pensar.

Delora: El momento decisivo llegó cuando estaba a punto de irme de descanso unos días, pero una tormenta de arena me detuvo en Bagdad.

Tú me estabas ayudando con mis mochilas fuera de la carpa. De pronto recibimos fuego indirecto; empezaron a caer proyectiles por todas partes, así que corrí al refugio subterráneo. Después apareciste por allí como si nada, porque ya estabas curtido.

Permanecimos agazapados uno frente al otro, esperando a que nos dijeran que podíamos salir. Yo sólo te miraba a ti, y fue como una escena romántica de una película: en mi mente aparecieron imágenes de los últimos cuatro meses: todo lo que habíamos conversado, cómo hablabas por teléfono con tus hijos, el hecho de que llamaras a tu madre, cómo me tratabas. Y pensé: ¿Sabes qué? No puedes dejarlo ir, o cometerás una tontería.

Cuando estuve de descanso, pensé en ti. Al regresar, caminábamos todas las noches para alejarnos de los otros soldados y poder charlar. No suena muy romántico: los dos vestidos con uniforme y con un arma colgando del hombro.

Joey: Sin embargo, desde nuestra perspectiva, hicimos lo que hacen las parejas normales, sólo que en Irak.

Delora: Compraste un anillo de compromiso en Internet, y cuando me lo ibas a dar, cayeron más proyectiles. Tuvimos que evacuar y correr al refugio subterráneo. Pensé: ¿Será esto una señal? Más tarde, ese mismo día, me acompañaste a casa.

Joey: Fue entonces cuando me puse de rodillas, con mi arma colgando del hombro, y deseé que no nos cayera encima una bomba. No era la típica cajita de anillo de compromiso -parecía más bién un buzón del correo-; la abrí y te dije: "¿Quieres casarte conmigo?" Tuve dudas al principio: proponerle matrimonio en Irak a una mujer no es exactamente lo que ella habría soñado.

Delora: Pero yo sabía que eras el hombre perfecto para mí, así que cuando dijiste: "¿Prefieres esperar?", respondí: "No. Aquí es donde estamos. Este es el momento".

Joey: No me rechazaste. Me diste una oportunidad y me aceptaste. No podría tener a nadie mejor que tú.

Grabado el 22 de mayo de 2010, en Frederick, Maryland.

Joey luego fue enviado a Corea para un servicio de 12 meses. Delora dejó el Ejército en febrero de 2011 para cuidar a su hija, Leila Rose.

Un año después, la pareja viajó a Guam para que Delora pudiera conocer a las dos hijas de Joey y al resto de su familia, y para llevar al otro hijo de él, Jeremiah, de vuelta a casa (ya había vivido un año con ellos). A comienzos de 2012 tuvieron otro bebé, un varón.

Por Arnold Fine
Fuentes: Selecciones Argentina
Web site: www.ar.selecciones.com


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