PRIMERA VEZ
Después de un día
de trabajo y de escuela, llegas cansado a tu casa, exhausto
por él trafico de esta ciudad y por los problemas cotidianos,
tienes la esperanza de que en la obscuridad de tu cuarto
encuentres esa paz que desde la mañana estas buscando, sales
de tu coche lo cierras, entras a tu casa, todo lo haces
en silencio porque el ruido ya te molesta, subes a tu cuarto
te encierras para que nadie, absolutamente nadie te moleste
en tu descanso, pones música tranquila, te recuestas un
rato en tu cama te quitas la camisa para sentirte más cómodo,
en el aire se siente un calor que te inquieta, te despojas
del pantalón y decides darte una ducha porque el calor te
hace experimentar cosas extrañas en tu cuerpo.
Ya bajo el agua tibia
de la ducha cada gota que resbala por tu cuerpo es una nueva
sensación que no habías experimentado, así encontraste el
descanso que buscabas. Regresas a tu cuarto y al entrar
el calor ya no te molesta y a adquirido un aroma que no
logras recordar de quien es pero que ya habías percibido
anteriormente.
Te vuelves a recostar
tratando de recordarlo y el aroma te traslada a aquella
noche en la que en la misma habitación, alguien con manos
tibias y suaves te acariciaba despacio conociéndote por
primera vez, te recorría varias veces desde tus muslos a
tus hombros como queriendo memorizar aquella parte de tu
cuerpo, para jamas olvidarla, tú disfrutabas de ese rico
y suave aroma que su cuerpo despedía con sensualidad, sintiendo
sus besos y caricias por tu cuerpo.
Jamas te imaginaste
estar con ella así en la intimidad de tu habitación conociendo
cada rincón de su cuerpo, antes habías imaginado su silueta
desnuda pero ahora que la vez tu imaginación se quedaba
corta con la realidad, el solo verla hacia que tu respiración
se agitara sin poderlo disimular, tu corazón latía cada
vez más rápido y tus manos se movían inconscientemente,
motivadas por el calor que tu sentias por dentro.
Le besaste desde
la boca hasta el abdomen y del abdomen hasta las piernas,
pero siempre respirando su aroma que te encanta y observando
ese color de piel que te vuelve loco de solo imaginártelo.
Su cara se había transformado, la sonrisa de alegría que
la caracterizaba se había convertido en una sonrisa de placer
y satisfacción que observabas con detenimiento nunca la
habías visto de esa manera tan sensual en sus gestos y eso
te fascinaba ya que tú eras el responsable de aquel acontecimiento
nunca antes visto ante tus ojos.
Ella tenia su cabeza
recargada en tu pecho y con voz dulce te decía lo maravilloso
de la experiencia ocurrida instantes atrás, tus manos no
se cansaban de recorrer su cuerpo con la ternura que ella
te provocaba, deseabas en ese momento que todo volviera
a comenzar.
Reaccionas, sudando
te das cuenta de que es mas de media noche y que el cansancio
del día anterior había desaparecido y tu noche se había
convertido en el recuerdo de una noche llena de emociones
que volviste a sentir una por una como volviéndolas a vivir
y todo por el aroma enloquecedor que su cuerpo despedía
al contacto con el tuyo. Colaboración de:Sandra Monroy dedicada a Jose Luis Landeros Ibarra
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