REPROCHE
Me lo reproché
hoy.
Me lo reproché ayer.
Me lo reprocharé
hasta el fin de mis días.
El que no te haya
hablado, el que no te haya dicho simplemente:
"Hola, me gustas,
¿quieres corresponderme?
El destino nos puso
en un cruce definido,
preparado, y
lo arrojé al vacío de la nada y lo desperdicié miserablemente.
No te dije que te
amaba,
ni tú me lo dijiste,
pero nuestras miradas
eran elocuente idioma.
Pero el amor requiere,
no sólo de miradas.
Requiere de palabras
y otras cosas.
Y yo nunca te hablé.
El destino, irritado
ante semejante cortedad, nos cambió las caras, los escenarios,
los contornos.
Cuando me di cuenta,
ya estabas en otro camino que lejos de mí.
¡Y te vi con otro!
Con alguien que sí
habló al momento.
Ahora, a la distancia,
veo que mi falla no fue timidez, ¡fue cobardía sentimental!
El mismo sentimiento
que deja truncos miles de amores. Todo por no hablar, todo
por cobardía... Colaboración de:Homero Gonzalez de la Garza
|